martes, 12 de agosto de 2025

12/08/2025: Cómo opositar en turno libre yendo por libre

Se ha publicado hace tan solo unos días. En menos de 3 meses se celebrará una nueva OPOSICIÓN en mi comunidad para adjudicar las más de 300 plazas de médico de familia que hoy están desiertas.

En los últimos días he recibido varios correos electrónicos comunicándome esta convocatoria e invitándome a contratar alguna de las academias que aseguran que pueden prepararme en este tiempo récord.  Me ofrecen 14 manuales físicos, clases virtuales, resúmenes y simulacros, siguiendo un riguroso calendario de 3 meses, por un precio que oscila entre los 1.200 y 1.800 euros.

No tengo ninguna intención de posicionarme en contra de las academias.  En mi opinión son herramientas que - requiriendo una inversión nada despreciable - pueden ser de gran utilidad si te ofrecen un material y método compatible con tu forma de estudiar, tus preferencias y tu momento vital.

Sin embargo, hoy en día parecen la única herramienta disponible para preparar un examen así.  Esto se entiende si tenemos en cuenta la impronta que deja en cualquier médico la durísima preparación del MIR: un examen sin temario oficial, altamente competitivo y cuya preparación está monopolizada por unas pocas academias.  Aunque estoy convencida de que las academias no son la única vía, son pocos los opositores que cuentan sus experiencias o métodos alternativos de preparación.

Lo he estado pensando mucho, muchísimo. He decidido que prepararé la oposición por mi cuenta.  Dispongo del temario detallado y de los modelos de los últimos exámenes convocados.  Buscaré un método de estudio acorde con el tiempo que se ha fijado y con las horas que yo quiero dedicar a estudiar, teniendo en cuenta cuál es mi punto de partida, mi estilo propio para aprender, la inversión económica que estoy dispuesta a hacer, y mi objetivo final.

Voy a compartir mi decisión y mi propuesta, porque si defiendo como opción válida y útil no apuntarse a una academia, me parece justo compartir los medios que utilizaré. No es que yo tenga las cosas muy claras (en absoluto), he tenido y tengo muchas dudas sobre cómo rentabilizar el estudio, pero las voy resolviendo.

El primer paso que doy es hacerme consciente de cuál es mi PUNTO DE PARTIDA 📍. Aunque la oposición se acaba de convocar, yo no empiezo a estudiar ahora porque ningún médico deja nunca de estudiar medicina. Leo a diario publicaciones, artículos y guías para mantenerme actualizada y ofrecer la mejor atención posible a mis pacientes. En los próximos meses tendré que completar ese conocimiento y enfocarlo en la capacidad de responder preguntas tipo test, en lugar de las preguntas propias de quien pasa consulta.

También parece fundamental conocer cuál es la FORMA DE ESTUDIAR 📝 más rentable para cada opositor.  La mía es incompatible con una academia. Ni empiezo siempre por el principio, ni estoy cómoda estudiando la misma temática durante horas, ni soporto los calendarios estrictos capaces de hacerme sentir culpable si me retraso en los plazos. Cuando elijo estudiar un tema salto las partes que repiten lo que ya conozco bien . A veces empiezo por el final (tratamiento o aplicación práctica) porque me resulta lo más arduo o lo más importante, y selecciono lo que de verdad merece la pena leer. Subrayo muy poco, garabateo y dibujo muchísimo. Disfruto y aprendo del proceso de revisar el tema, mucho más que leyendo lo que alguien ha seleccionado como puntos clave.

Utilizo la inteligencia artificial, incluso demasiado. Confío en ella para buscar información, agruparla, resumirla, ampliarla, resolver dudas, en un proceso dinámico de búsqueda.  La aprovecho incluso para crear preguntas test, modelos de examen, bancos de preguntas... Me ayuda diariamente a rentabilizar el estudio y ganar tiempo.

Un manual es justo lo que yo no necesito, me ofrece una información muy organizada y estructurada, pero con muy baja rentabilidad para mí, pues repite muchos conceptos que conozco de antemano y me pierdo en un texto en el que todo es muy importante. Yo aprendo preparando el material, no sólo disponiendo de él.

En cuanto a MATERIAL 📚, he decidido que no voy a comprar nada más. Eso no quiere decir que me salga gratis. Yo estoy suscrita a una revista que me actualiza mensualmente, y que cada cuatro años pasa por la gran mayoría de problemas de salud más prevalentes en atención primaria y que se citan en el temario de la oposición. He comprado manuales y libros de habilidades específicas que he leído y salen en el temario. Buena parte de las guías, la legislación, las estrategias y planes que necesitaré, están disponibles en internet. El verdadero esfuerzo será agruparlo y seleccionar lo que voy a repasar estos meses.  También la inteligencia artificial me ayuda a localizarlos y resumirlos.

Mi TIEMPO DE ESTUDIO 🕐es limitado. He decidido: 

  • no dejar de trabajar ni un solo día (por compromiso, porque disfruto haciéndolo y me enseña cosas importantes que no siempre entran en el examen)
  • no interrumpir mi actividad en los grupos de trabajo (aunque se reduzca unos meses)
  • no robarle a mi hija ni un solo segundo en el que nos apetezca estar juntas (mientras está despierta, nos suele apetecer)
  • no desconectar demasiado de mis redes socio-familiares (que me protegen del aislamiento).

Claramente, estudiaré en los huecos y, sobre todo, por las noches. Ya lo he hecho antes.  Me permite disfrutar de mi vida, aprovechar intensamente los ratos de estudio, tener la conciencia muy tranquila... y las ojeras un poco más visibles.
He preparado mi propio calendario organizado por semanas: 12 de estudio + 1 de repaso. Es un calendario muy particular y bastante realista, porque hay fechas para no estudiar donde celebro que una amiga se casa, que son fiestas en mi pueblo, que me voy de congresos, que mi pareja sale de viaje...

Por otra parte, el entrenamiento en EXAMEN TEST ✅es necesario. Me propongo resolver los cuestionarios disponibles de las oposiciones anteriores (2018, 2021 y 2024) y he descargado un par de app gratuitas que son un repositorio de preguntas de "medicina general" y de preguntas MIR clasificadas por asignaturas, aunque prefiero los que me aporta la inteligencia artificial (puedo pedirle preguntas sobre temas concretos, simulacros enteros o, lo que a mí me resulta más útil, repositorios de 10-20 preguntas con solucionario comentado).  No quiero enfrentarme a simulacros eternos ni correcciones exhaustivas, no quiero que nadie mida mis progresos en aciertos o errores. Todo el tiempo que dedique a estudiar y resolver preguntas será signo de progreso por sí mismo.  Estoy haciendo un esfuerzo y me recompensa simplemente la sensación de hacerlo a mi manera, respetando mis espacios y mis tiempos. Ya hice un simulacro importante: experimenté la oposición anterior, aprobé, y espero repetir la experiencia porque, esta vez, me prepararé a conciencia.

Pues bien, aquí dejo las pautas que seguiré y el mapa general que he organizado, sabiendo que no es (ni mucho menos) garantía de un buen resultado para mí, y que me lo saltaré, añadiré, suprimiré y modificaré cuanto sea necesario.  No lo comparto con la aspiración de que nadie copie material ni método, creo que sería un error seguir este calendario preparado por y para otra persona.  Mi interés es, sencillamente, ejemplificar otras formas de preparar y estudiar una oposición, más versátiles, más personalizadas, más económicas, que igualmente van a requerir esfuerzo y constancia, y que no se contemplan muchas veces, por la inercia, la comodidad o la falsa seguridad que puede transmitir apuntarse a la academia.

Honestamente: os deseo mucho ánimo y suerte a todos.

 

 

TEMAS

FUENTE

PRINCIPAL

18-24 AGOSTO

C1

Constitución Española de 1978. La protección de la salud en la Constitución

artículo 43

C2

Estatuto de Autonomía de Aragón. Competencias en salud recogidas en el Estatuto de Autonomía. Las Cortes de Aragón. El Gobierno de Aragón. Estructura y funciones. Estructura del Departamento de Sanidad.

Articulo 14

Articulo 71 55ª

E15

Manejo racional de las pruebas diagnósticas en Atención Primaria

Omitir

E16

Uso racional del medicamento. Criterios de selección de medicamentos. Equivalentes terapéuticos. Indicadores de calidad de prescripción.

Monográfico AMF (mayo 2024)

E17

La prescripción repetida. La cumplimentación. Problemas de terapia farmacológica. Uso de antibióticos en Atención Primaria. Uso de psicofármacos en Atención Primaria

 

E18

Interacciones medicamentosas. Fármacos en el embarazo y lactancia. Fármacos en situaciones especiales.

INFAC embarazo y lactancia

E19

Vacunaciones en Atención Primaria. Calendario vacunal en Aragón y grupos de riesgo. Quimioprofilaxis

Calendario vacunal

25-31 AGOSTO

C3

Población, geografía y territorio en Aragón. Desequilibrios demográficos en Aragón. Magnitudes más relevantes de la economía aragonesa. Evolución reciente de la actividad económica en Aragón

Resumen IA

C4

La igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres en Aragón: Disposiciones generales. Prevención y Protección Integral a las Mujeres Víctimas de Violencia en Aragón: Disposiciones Generales. La identidad y expresión de género e igualdad social y no discriminación en la Comunidad Autónoma de Aragón: Disposiciones Generales. La diversidad cultural y lucha contra la discriminación: Principios y objetivos del Plan Integral para la Gestión de la Diversidad cultural vigente en Aragón.

Resumen IA

E3

Promoción de salud y prevención de enfermedad en Atención Primaria. Conceptos. Criterios de priorización de programas y actividades. Cribados en Atención Primaria. Factores de riesgo. Estrategias e intervención sobre los factores de riesgo.

PAPPS

E14

Actividades administrativo-legales: receta médica, ingreso psiquiátrico, manejo de la incapacidad temporal, certificados médicos y documentos de interés judicial, atención al detenido, certificados de defunción.

Libro

E42

Patología tiroidea. Otras enfermedades endocrinas y metabólicas: su manejo en Atención Primaria

Guía de actuación en Atención Primaria

E43

Trastornos hidroelectrolíticos y del equilibrio ácido-base. Fluidoterapia en niños y adultos

E44

Diagnóstico y tratamiento de las hiperlipemias. Actividades preventivas. Control y seguimiento.

1-7 SEPTIEMBRE

C5

Ley 14/1986 General de Sanidad. Ley 6/2002 de Salud de Aragón. Principios generales, estructura, contenidos. Ley 16/2003 de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud. Principios generales, estructura, contenidos.

LEY y resumen IA

E5

Atención sanitaria a la mujer víctima de la violencia doméstica en Aragón. Detección e intervención en situaciones de maltrato infantil en Aragón.

Protocolo

E6

Estrategia IRASPROA: Infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria y optimización del uso de antibióticos

IRASPROA

E20

Atención a la infancia y a la adolescencia. Actividades de prevención y promoción de la salud. Problemas de salud en la infancia y adolescencia.

PAPPS. AEPAP

E45

Orientación diagnóstica y terapéutica del dolor abdominal

Guía de actuación en AP

E46

Clínica y terapéutica de los principales problemas del aparato digestivo en Atención Primaria. Métodos diagnósticos

E47

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica en Atención Primaria. Asma bronquial. Educación sanitaria al paciente asmático. Otras enfermedades del aparato respiratorio. Métodos diagnósticos

(GOLD GESEPOC) GEMA

E48

Protocolo de atención al paciente dependiente del tabaco en Aragón

GuiaSalud

SEMANA DE DESCANSO

15-21 SEPTIEMBRE

C6

Ley 44/2003 de Ordenación de las Profesiones Sanitarias. Ámbito de aplicación, contenidos. Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica.

LEY

Resumen IA

C7

El Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas: Disposiciones Generales. Cómputo de plazos. Objeto y plazos de los recursos administrativos. El Régimen Jurídico del Sector Público: Disposiciones Generales. El régimen jurídico de la protección de datos de carácter personal. Disposiciones generales. Derechos de las personas.

LEY

Resumen IA

E7

Epidemiología y su aplicación en Atención Primaria. Epidemiología descriptiva: estudios, tasas e indicadores.

CURSO ESTADÍSTICA SANITARIA

E8

Epidemiología analítica. Estudio de cohortes: riesgo relativo, riesgo atribuible. Estudio de casos y controles: odds-ratio.

E9

Estudios experimentales. Ensayos clínicos.

E10

Validez de métodos diagnósticos: sensibilidad, especificidad, valor predictivo positivo.

E21

Programa de Atención a la Mujer: embarazo, parto, puerperio, detección precoz cáncer ginecológico y de mama. Atención a la menopausia. Planificación familiar.

PAPPS

22-28 SEPTIEMBRE

C8

El Estatuto Marco de personal Estatutario de los Servicios de Salud. Principios generales, estructura, contenidos. El reconocimiento del desarrollo profesional. Modelo de Carrera Profesional en Aragón. Normativa reguladora del Régimen de incompatibilidades del personal al servicio de las Administraciones Públicas.

Omitir. No está el horno para hacer preguntas del temita…

C9

Atención Primaria de Salud en Aragón: concepto, estructuras básicas. Organización y funcionamiento de un Equipo de Atención Primaria

WEB SALUD

E22

Programa de Atención al Adulto: educación en grupos, vacunaciones del adulto, atención al paciente crónico, detección de factores de riesgo.

PROGRAMA

E23

Programa de Atención al Paciente Anciano: prevención y detención de problemas en el anciano.

Monográfico AMF (mayo 2025)

E24

Atención domiciliaria a pacientes inmovilizados y terminales. Programa de Atención a Enfermos Crónicos Dependientes en Aragón.

Programa

E25

Valoración de riesgos laborales. Enfermedades profesionales.

Omitir

E26

Diagnóstico precoz del cáncer en Atención Primaria. Manejo del paciente oncológico en Atención Primaria. Control de síntomas y dolor.

Manual AMF CPal

29-5 OCTUBRE

C10

Historia clínica y sistemas de registro en Atención Primaria. Sistema de clasificación de enfermedades en Atención Primaria

Omitir

E27

Problemas alérgicos en Atención Primaria.

Guía de actuación en AP

E28

Síndrome febril. Orientación diagnóstica y terapéutica.

E51

Clínica y terapéutica de los principales problemas de los ojos en Atención Primaria

Manual AMF Oft

E52

Clínica y terapéutica de los principales problemas de cara, nariz, boca, garganta y oídos en Atención Primaria. Métodos diagnósticos. ORL

Manual AMF Orl

E53

Clínica y terapéutica de los principales problemas hematológicos en Atención Primaria. Métodos diagnósticos. Diagnóstico diferencial de las anemias. Sospecha de coagulopatías y su estudio. Inmunodeficiencias

Guía de actuación en Atención Primaria

6-12 OCTUBRE

E29

Abordaje clínico-terapéutico de las enfermedades infecciosas más frecuentes en Atención Primaria (infecciones respiratorias, infecciones urinarias e infecciones gastrointestinales).

E30

Antropozoonosis y parasitosis

E54

Clínica y terapéutica de los principales problemas de la piel en Atención Primaria

E55

La cirugía menor en Atención Primaria

E56

Clínica y terapéutica de los principales problemas del sistema nervioso en Atención Primaria. Métodos diagnósticos. Diagnóstico diferencial de mareos y cefaleas

E59

Clínica y terapéutica de los principales problemas de la conducta y de la relación. Otros problemas de salud mental en Atención Primaria

13-19 OCTUBRE

C11

Evaluación de Tecnologías Sanitarias: Procedimientos de evaluación. Aplicación en la clínica. Práctica basada en la evidencia. Variabilidad en la práctica médica. Búsqueda y valoración de evidencias. Aplicación de las evidencias a la toma de decisiones clínicas.

 Módulo 1 IACS

E31

Hepatitis vírica. Prevención, diagnóstico y tratamiento

Guía de actuación en Atención Primaria

E32

Meningitis. Epidemiología, prevención y tratamiento. Actuación desde Atención Primaria

E33

Tuberculosis. Epidemiología, prevención y tratamiento. Actuación desde Atención Primaria

E57

Clínica y terapéutica de los principales problemas músculo-esqueléticos en Atención Primaria. Métodos diagnósticos

E58

Clínica y terapéutica de los traumatismos, accidentes e intoxicaciones en Atención Primaria. Atención urgente

20-26 OCTUBRE

E34

Enfermedades de transmisión sexual. Actuaciones desde Atención Primaria

E35

Sospecha y diagnóstico de pacientes con VIH

E36

Clínica y terapéutica de los principales problemas cardiovasculares en Atención Primaria. Protocolo de prevención primaria de las enfermedades cardiovasculares en Aragón. Métodos diagnósticos. Interpretación electrocardiográfica en Atención Primaria

Guía de actuación en Atención Primaria y Manual ECG AMF

E37

Hipertensión arterial. Diagnóstico y tratamiento. Criterios de derivación

GdA en AP

E60

Conductas de riesgo adictivo. III Plan de Adicciones de la Comunidad Autonóma de Aragón 2018-2024

Documento WEB

27-2 NOVIEMBRE

C12

Guías clínicas. Proyecto Guía-Salud.

GUIASALUD

C13

Evaluación y mejora de la calidad. Modelos de Gestión de la Calidad. Diseño de un programa de calidad.

CURSO CALIDAD

E1

Cartera de Servicios en Atención Primaria en Aragón. Aspectos conceptuales y metodológicos de evaluación. Coberturas. Normas Técnicas. Criterios de Inclusión.

WEB GOBARAGON

E2

Educación para la salud. Intervención educativa desde la consulta de Atención Primaria.

 PACAP y curso comunitaria

E38

Protocolo de atención al paciente con tratamiento con anticoagulación oral en Atención Primaria en Aragón

Guía de actuación en AP

E39

Manejo del paciente en situación de urgencia. Reanimación cardiopulmonar. Orientación diagnóstica y terapéutica del dolor torácico. Código Infarto y Código Ictus

PROTOCOLOS RCP AHA, Códigos.

3-9 NOVIEMBRE

C14

Principios fundamentales de la bioética: aplicación a la asistencia sanitaria. La relación médico-paciente, el consentimiento informado. Los comités de Bioética. La ética en la investigación clínica.

CURSO BIOÉTICA

C15

Ley Orgánica 3/2021, de 24 de marzo, de regulación de la eutanasia.

LEY y resumen IA

E40

Obesidad: prevención, complicaciones y tratamiento

GdA en AP

E41

La diabetes en Atención Primaria: enfoque preventivo, clínico y terapéutico.

RedGDPS

E49

Clínica y terapéutica de los principales problemas de la función renal y de las vías urinarias en Atención Primaria. Métodos diagnósticos

Guía de actuación en Atención primaria

E50

Clínica y terapéutica de los principales problemas obstétricos y ginecológicos en Atención Primaria

10-16 NOVIEMBRE

E4

La comunicación en la consulta. La entrevista clínica.

Libro F. Borrell

E11

Epidemiología de las enfermedades transmisibles. Prevención y control de los mecanismos de transmisión. Vigilancia e investigación epidemiológica. Enfermedades de Declaración Obligatoria en Aragón. Actuación frente a brotes epidemiológicos en Atención Primaria.

InfoEDO

GOBARAGON WEB

E12

Epidemiología de las enfermedades crónicas. Intervención desde Atención Primaria

 

E13

Economía de la salud. Conceptos básicos de financiación, gestión y provisión de servicios sanitarios. Concepto de equidad, eficacia, efectividad y eficiencia. Evaluación económica.

CURSO GESTIÓN

17-22 NOVIEMBRE

 

REPASO

 

sábado, 12 de julio de 2025

09/07/2025: ¿Por qué no te contaminas un poco? Porque NO

Hace unos días se desplazó hasta mi centro de salud un colega visitador médico. Para quienes no estén familiarizados con el término, conviene saber que los visitadores médicos son trabajadores (con o sin formación sanitaria) contratados por empresas/laboratorios farmacéuticos, que ofrecen información en diferentes formatos, para promocionar los productos y fármacos de su empresa a médicos, farmacéuticos y otros profesionales con capacidad de prescribirlos, dispensarlos o utilizarlos priorizando su marca frente a otras.

Se adivina rápidamente en esta visita un interés meramente comercial; se desvela en el trato una relación inevitablemente interesada; se insinúa, en muchas ocasiones, un intercambio tan aparentemente beneficioso como peligroso para ambas partes, que ocasiona conflictos (que así se llaman) de interés.

La conversación -monólogo a veces- gira casi siempre en torno a la última novedad del laboratorio, el nuevo fármaco (mejor aún si es en combinación), el sorprendente resultado de un estudio diseñado para que el producto brille un poco más... Todo ello se presenta con una apariencia amable y un tono cercano, casi cómplice . Escuchar y participar puede parecer inocuo, pero si tenemos presente que ese acercamiento es “interesado” y que el mensaje siempre es sesgado, nunca independiente, permanentemente condicionado por el fin comercial... entonces entendemos que escuchar y participar tiene un precio.

Y toda visita con interés comercial debería estar al margen de la actividad asistencial del profesional, tanto en horario como en lugar. Nadie entendería que una conocida marca de tensiómetros, un comercial de telefonía o el fabricante de maletines de urgencias se personara en la consulta de un médico para intentar venderle su producto. Sin embargo, los encuentros con visitadores médicos se inician y desarrollan en centros sanitarios públicos, durante la jornada laboral, inexplicablemente. Y esa relación continúa más allá: en cursos, congresos, comidas, cenas, actividades de ocio...

Como iba diciendo, hace unos días se desplazó hasta mi centro de salud un colega visitador médico. Esperó a que terminase de atender al paciente con el que hablaba y al abrirse la puerta se asomó y se presentó. Me dijo su nombre y el laboratorio al que representaba y me preguntó si podíamos hablar un momento. Llevaba varios panfletos en la mano, y no resultó difícil adivinar que se trataba de información comercial camuflada de ciencia sobre varios productos de su laboratorio. Suelen ser documentos llamativos con resultados de estudios que realiza el propio laboratorio con más entusiasmo que rigor, para mostrar deliberadamente el más mínimo beneficio de su marca - por irrelevante que este fuera -, presentados en unos términos que amplifican esos beneficios, reales o aparentes.

Contesté con educación disculpándome, descubriéndole que yo no recibo este tipo de visitas. Insistió en hablar conmigo más veces de las que son necesarias, pero mi decisión es firme . Cualquiera que me conozca mínimamente sabe que la respuesta es siempre la misma: “lo siento, no recibo visitadores”. Tengo la libertad de elegirlo, y lo elijo.

Nadie pide explicaciones al médico que recibe y tiene relación con la industria farmacéutica. Sin embargo, son muchos los que, ante mi negativa, preguntan:

  • “¿Por qué no los recibes? Escucharlos no hace daño, sólo hacen su trabajo.”

  • “¿Por qué no haces sus cursos? Dan puntos igual que los demás.”

  • “¿Por qué te pagas tus congresos y no vas a ninguno financiado por la industria farmacéutica?”

  • “¿Por qué no tienes bolígrafos, libretas y todo tipo de merchandising de medicamentos?”

  • “¿Conflictos de interés? Porque te inviten a comer o a cenar no pasa nada.”

  • “¿A ti te influyen? A mí no. En última instancia, eres libre de tomar la última decisión.”

La respuesta para mi está tan clara que no entiendo por qué me siguen haciendo las preguntas… "Porque NO", pero si quedan dudas, es mejor disiparlas cuanto antes.

Mi decisión es que el conocimiento que yo tenga sobre los fármacos con mayor beneficio para mis pacientes venga de fuentes lo más independientes posibles, pretendo eliminar de mi formación la publicidad engañosa, las promociones comerciales, la evidencia endeble y empaquetada en un logotipo, la información deliberadamente sesgada. Mi objetivo es dejar únicamente la evidencia científica actualizada. No es tarea fácil, pues Farmaindustria mueve sus hilos más allá de mi propia tela. En mi mano está confiar en las fuentes, los divulgadores y los medios que no reciben financiación de los laboratorios, que realizan estudios con el único fin de encontrar la alternativa segura y que reporta un beneficio relevante y positivo al paciente, por encima de otras opciones de tratamiento.

Por supuesto no pido ni dejo que los laboratorios financien mi formación, ni cursos ni congresos. Económicamente soporto los gastos formativos que mi empresa no tiene interés de cubrir.

Quiero ser una médica con total libertad de formación y de prescripción, y quiero que esto sea visible para los pacientes. Por eso, no encontrarán en mi bata ni en mi consulta folletos, bolígrafos ni artilugios con el logotipo de ningún laboratorio. Quiero que puedan confiar en que mi criterio no tiene patrocinador, quiero que sepan que no me vendo a ninguna marca, yo no tengo sponsor.

A mí me gustaría que, cuando se dé el caso, mi médica tuviera una consulta aséptica, libre de humos farmacéuticos, y declarase no tener conflictos de interés. Y me encantaría que la dejasen tranquila. La justificación es tan obvia que se hace innecesaria: ¿por qué no te contaminas un poco? Porque NO.



miércoles, 11 de junio de 2025

11/06/2025: "Haul" de medicina de familia

 ¿Los "influencer" médicos de familia existen?  

Me he encontrado en las redes sociales muchas personas que hablan de salud con más o menos acierto, algunos sanitarios que divulgan sobre ciencia con más o menos rigor, y muy poquitos médicos de familia que transmiten mensajes importantes para sus pacientes o sus compañeros.  No es fácil, pero voy encontrando personas que tienen rincones en internet que son de total confianza y esconden auténticos tesoros.  No es fácil, porque el formato en el que presentan sus contenidos no se parece, ni puede parecerse, a la vorágine de vídeos "shorts" con la que los "influencers"  secuestran nuestra fugaz atención.

Últimamente, me bombardean los vídeos en los que un creador de contenido se dedica a desempaquetar con entusiasmo montones de bolsas, paquetes y cajas de diferentes productos que acaba de recibir o comprar.  Y el contenido puede ser tan variopinto como ropa y accesorios, juguetes, comida o dispositivos tecnológicos. Y mientras lo hacen muestran sorpresa, decepción o satisfacción según se acerque o no a sus expectativas sobre cada producto.  A este extraño ritual lo han denominado "haul" o "unboxing". Cuanto más variado e inesperado, más atractivo y mejores valoraciones.  Me parece un proceso bastante laborioso, entretenido y, aunque os parezca una locura, me recuerda un poco a mí en la consulta.

¿No es la intriga de recibir algo nuevo cada día, a veces no saber lo que recibirás, otras desentrañar el misterio de si lo que has pedido responde a tu expectativa, lo que engancha tanto en estos vídeos?  ¿Y no es lo mismo lo que tanto me atrae de mi especialidad?  Si yo fuese "influencer" podría publicar un "haul" de pacientes cada semana, incluso cada día, y el entretenimiento estaría asegurado.  Pocos médicos manejan tan alto nivel de incertidumbre, ven patología tan variada o tienen consultas de índole tan diferente como las nuestras, como las del médico de familia.  Nuestros "hauls" reventarían las redes sociales.  

Pensando en lo que atendí la semana pasada, recuerdo que pasaron por el consultorio muchos pacientes.  Algunos eran mis propios encargos: esa infiltración de rodilla que acordamos que viniese el día más apropiado para el reposo posterior, esa consulta para subir la dosis de un tratamiento del dolor que intentamos controlar, esa paciente que me trae cada mes sus cifras de tensión apuntadas, la revisión de esa herida que cosí con paciencia...

Otros estaban por desenvolver: la espirometría que pedí, los resultados de la analítica, la respuesta de ese compañero al que pedimos opinión, ese paciente que se llevó dos inhaladores la semana pasada vino a comprobar que era lo correcto... 

Pero tuve varias sorpresas que cuando estás haciendo un "haul" puedes llamar "mistery box".  Una consulta sobre tabaco salió de una laringitis aguda.  Una petición de informe de dependencia me hizo salir a un domicilio.  Encontré en el "unboxing" de un insomnio, un profundo pesar por un fracaso.  Empecé la consulta con una paciente y acabamos detectando un signo de alarma en su hija.  Dos pacientes con semblante similar, con la sonrisa débil y desviada, acabaron de formas diametralmente opuestas.  La más mayor caminaba y estrechaba mi mano con discreta dificultad y me rompió la consulta igual que lo hizo su cuerpo, por la mitad.  Sigue ingresada en el hospital.  El más joven, aunque aún no puede guiñarme el ojo, se va recuperando en casa con fisioterapia y medicación.  

La mesa terminó siendo el reflejo de la semana, quedaron encima artilugios y cachivaches, informes, recetas, agendas.  Pasó por allí desde un niño pequeño hasta una anciana en silla de ruedas, atendí desde la herida del pie hasta el dolor de cabeza, desde la renovación de una receta hasta el código ictus.  A veces intuí cuál era el motivo de consulta, otras no lo vi venir.  Cada paciente que entró fue un envoltorio que quitar, a veces con intriga, con satisfacción, otras con pesar, a veces con un poquito de inseguridad.

En otras consultas los pacientes llegan ya desempaquetados y clasificados.  Imagínate el "haul" del compañero de oftalmología que hoy pasa consulta de catarata, apasionante a su manera, seguramente.  En otras consultas los pedidos llegan sólo programados, pero a mi en cualquier momento me puede llegar algo urgente.  En otras consultas, una vez desenvuelto el paciente finaliza la asistencia, pero yo nunca termino mi "haul", mis pacientes siempre serán mis pacientes, yo no sé lo que es dar el alta.

Yo no valgo para "influencer", no soy ejemplo de nada, mi consulta es variada y encierra sorpresas que os encantaría conocer, pero también es el territorio donde cuido, aprendo, disfruto e incluso sufro, y quiero que siga siendo solamente para mis pacientes y para mi.  

Yo sólo escribo lo que veo, pero hay compañeros que sí son excelentes divulgadores, y por ellos me dejo influir confiadamente.  Es importante seleccionar bien los referentes en la información que recibimos como médicos, es importante hacer lectura crítica, librarse de los humos de la industria farmacéutica, tener una óptica plural y enriquecer nuestra opinión conociendo la de quienes antes se han ganado el derecho a opinar.  Admiro la labor de las personas y los grupos que resisten comunicando con prudencia en medio de la infoxicación. 

Y para terminar, aquí viene lo que estabais esperando: 

"HAUL DE BLOGS QUE MERECE LA PENA SEGUIR"

sábado, 31 de mayo de 2025

01/06/2025: Los mitos de la medicina rural

Si alguna vez he tenido la sensación de quedarme con las ganas de decir algo, lo he resuelto escribiéndolo después. ¿A ti no te ha pasado nunca? Esa tarde compartida con una buena amiga que no termina hasta que, rato después de despediros, recibe un mensaje en el que le agradeces su compañía. Esa frase ocurrente que le venía al pelo a la discusión que tuviste hace 3 horas, y que te viene a la cabeza cuando ya estás más sola que la una y nadie te oye.   Ese diagnóstico que es tan despiadado que solo lo escribes en la historia clínica cuando el paciente ya se ha ido, porque no te has atrevido a decirlo en voz alta, y lo volverás a intentar mañana.

Hace unos días me pasó otra vez al encontrarme con una compañera, médica de familia, que me felicitó por mi decisión de ejercer en el medio rural. Me dijo: "Es muy buena opción para hacer puntos y tener tiempo para estudiar la oposición para poder volver a la ciudad más adelante."  La miré con extrañeza, así que continuó: "Además, la gente del pueblo es muy buena gente, cercana y agradecida, estarás encantada".  Saqué media sonrisa de donde pude, me despedí, y ahora me arrepiento.  

He pensado en cómo explicar que ahora mi vocación es ser médica en este lugar, un pueblo.  No puedo decir que la vida me trajese hasta aquí, fue mi decisión venir.  Tampoco puedo decir que llegase convencida o que me hubiera preparado para esto, fue un cambio que necesitaba.  Puedo contar que ahora soy una médica de familia que disfruta de la medicina rural. Es una medicina poco conocida, muchas veces infravalorada y desatendida, que tiene sus peculiaridades, pero que me permite ser una médica de familia feliz.  Por esta razón, me esfuerzo en presentarla y defenderla, como hacen tantos otros compañeros.

Puedo intuir, por mi propia experiencia, que cada profesional en cada momento busca o necesita un lugar donde encontrarse con la medicina de familia, con sus luces y sus sombras. Puedo afirmar, por mi propia experiencia, que hay médicos de familia excepcionales trabajando y sorteando las dificultades que surgen tanto en la ciudad como en los pueblos.

La medicina rural que a mi me toca defender, lleva intrínseca la medicina de familia, de la que estoy enamorada. Mi defensa no se apoya en los ataques a la medicina en medio urbano, ni tampoco busca romantizar el medio rural.  Los mitos sobrevuelan a cualquiera que se haga llamar "médica rural".

No he venido pensando en marcharme otra vez, no es para mí una medicina de transición.  Creo que el potencial de la medicina rural es total, este es un lugar tan válido como cualquier otro para desarrollar por entero mi carrera como médica de familia.  Creo que hasta el pueblo más recóndito podemos hacer llegar la medicina más moderna. Seguir investigando, publicando y aprendiendo es posible aún en la distancia.

No vengo para ver "pocos pacientes". Los pueblos tienen un numero de habitantes generalmente más reducido que las ciudades, sí; pero aquí la mayoria de pacientes son muy mayores y concentran un alto nivel de cronicidad, complejidad y fragilidad.  El gran tesoro que aporta un cupo más reducido es el tiempo y su control.  Encontré tiempo para atender a las personas con dignidad, dejando que se expresen, ajustándolo a cada motivo de consulta, invirtiéndolo en lo que es importante, con la sensación de poder ofrecer seguridad y calidad en mi trabajo, sin que me sobrepase o me abrume diariamente una agenda kilométrica cronometrada.

No he venido para "descansar". Manejo mi consulta, cubro las ausencias de mis compañeros, hago mis guardias, colaboró en las intervenciones comunitarias, programo cirugía menor, preparo sesiones...  Todo dentro de mi horario laboral y a veces también fuera de él.  Diré que la conciliación es un espejismo para las médicas que además somos madres y no podré decir que aquí la haya conseguido conquistar.  Lo que sí diré es que, a pesar de todo, llego a mi casa con buen ánimo y con energía para ser otras cosas además de médica, porque tengo una familia maravillosa, muchos amigos, muchas aficiones y cuando llegan las doce de la noche, suelo tener también mucho sueño.

No he venido porque aquí los pacientes "son agradecidos" y no dejan que compre huevos, ni aceite, ni lechugas, ni melocotones... Aquí la consulta puede estar abierta de par en par, tan solo estoy al otro lado del teléfono, al otro lado de la puerta.  Soy tremendamente accesible y mi carga de trabajo me permite tener tiempo para conocerlos, para seguirlos, para estar presente.  Así, las relaciones no tienen más remedio que ser cercanas y humanas, no puede ser de otra manera.  Así, es más fácil que los pacientes se sientan agradecidos, como me siento yo de estar con ellos.  Las personas aquí no son tan diferentes, lo que cambia es la forma de trabajar y relacionarnos con ellos.  

No he venido hasta aquí porque el aire fresco, las casas de piedra y los consultorios con preciosos paisajes en sus ventanas hagan más amables los días de consulta y las salidas a los domicilios.  No vine pensando que los pueblos pequeños y remotos hagan milagros con los médicos cansados.  Aquí, los parajes idílicos pueden invitar a sucumbir a la rutina, al abandono y al aislamiento.  Aqui hay que luchar para mantenerse actualizado, conectado y alerta. Los pueblos necesitan profesionales excelentes, igual que la ciudad.

He venido sabiendo que ahora el coche es tan importante como mi maletín, que estaré sola en el consultorio largos ratos, que la urgencia se atiende en los campos, en los coches, en el suelo, y que el reloj no dice cuándo llegan las ambulancias.  He venido a donde quedan lejos el hospital, las consultas, las pruebas diagnósticas, los recursos socio-sanitarios, y soy yo quien está cerca. He venido consciente de que soy la médica de todos, de la comunidad, de familias enteras, de los recién nacidos, de los más ancianos, de aquellos que traen los frutos de sus huertos agradecidos, pero también de los más difíciles y los que querrían tener otro médico pero no hay nadie más.

La medicina en el pueblo se amolda a sus ritmos y su actividad, el médico rural se vuelve figura pública referente en salud, y lo puede notar en cada paseo por sus calles, en cada evento, en todas las miradas.  Ser médica rural es compromiso constante, y es muy exigente, en todo momento.

He pensado mucho en qué contestar a la gente que me pregunta porqué he venido hasta aquí.  Es más sencillo de lo que parece: "Yo soy esa médica rural que nunca imaginé, para poder ser la médica de familia que siempre he deseado."



jueves, 6 de marzo de 2025

07/03/2025: Cualquiera de mis días en este lugar

El café de la mañana es más rutina que necesidad, pero disfrutarlo en familia es un tesoro que no perdono.  Otro tesoro matutino es llevar a mi hija de 2 añitos a la guardería y que antes de despedirnos me pregunte "mamá, ¿Dónde vas a trabajar?" y si la miro con picardía ella misma se responde cada día "¡Al salud del Matarraña!" Si ella lo dice, allá voy yo. 

El coche me espera con el maletero lleno de guantes, mascarillas, el maletín y mi mochila.  Al cuello llevo el manojo de llaves y la tarjeta que dicen que soy la médica del pueblo al que me dirijo. Mientras conduzco, un podcast, la música de los 90 o las noticias hacen de banda sonora a una carretera que me he aprendido de memoria.  Dejo la ciudad y surgen poco a poco los campos de olivos y almendros.  Casi sin saber cómo, llego a mi destino justo a tiempo. Aparco con cuidado pasando las estrecheces de los muros de piedra.  Aunque no se ve a nadie en la calle, sé que por las ventanas me ven llegar. 

Cargada con los bultos abro las puertas de un consultorio que aún duerme a oscuras.  Lo despierto subiendo las persianas, encendiendo la calefacción, enchufando internet, el ordenador y la impresora.  La consulta se despereza despacio mientras yo miro la ermita y los caballos por la ventana.

El ordenador me cuenta que el pueblo ha pasado buena noche sin visitas a urgencias ni al hospital, y me avisa de que han llegado los resultados y respuestas que esperaba.  El teléfono empieza a sonar y me obliga a organizar las citas para hoy.  Llega mi compañera de enfermería, y, al poco rato, llegan ellos.

El primer paciente activa mi atención y empieza a llenar mi consulta vacía.  Uno tras otro desfilan mientras la pantalla va bajando y bajan también los folios en la impresora; mi mesa se llena de artilugios y notas y la silla va sosteniendo conversaciones, dolor, recuperación y sufrimiento conforme avanzan las horas.

Las paredes han visto como drenamos un absceso, infiltro una rodilla, retrato los criminales cambios en la piel, rebusco en un oído con sordera inexplicable, ausculto los pulmones jóvenes o ancianos, presiono el abdomen dolorido de hace días...

Se escuchan preocupaciones varias, resoplidos por esa tensión que no hay manera de domar, felicitaciones porque alguien sigue sin fumar, risas compartidas, a veces llantos inevitables.  Creo que se me oyó pensar mientras miraba esa radiografía de tórax o ese resultado de analítica plagado de asteriscos.

Cuando sale el último paciente, mi maletín y yo salimos tras él.  Vamos a visitar a un paciente que no puede llegar a la consulta con sus cansadas piernas, y luego a una señora que camina hacia la muerte sin moverse de su cama.  Los timbres me preguntan al llegar "¿qui es?", y yo, no digo que soy "la metge", digo que "soy María" y se me entiende mejor y las puertas se abren. No importa cuanto peso lleve, siempre hay una escalera que subir en una casa de pueblo, siempre.  Las casas me suelen ofrecer las respuestas que les pido y allí recojo las preguntas que los pacientes lanzan.  Estoy el tiempo necesario y vuelvo al consultorio, avisando de que otro día volveré, a veces bromeando digo "a ver si para entonces ya tenéis instalado el ascensor".  El ordenador registra los datos que le traigo y por fin puedo apagarlo.  Repongo, limpio, recojo los bártulos, cierro las persianas y las puertas mientras pienso "hasta mañana".  

En el silencio del coche aprovecho para reflexionar, rezar y respirar hondo. He encontrado un lugar donde ser médica rural de las que no llevan bata, una médica que disfruta en su trabajo, que no para quieta pero ya no se cansa.  El coche me devuelve sigiloso a casa, y ahora quiero ser mamá, hija, pareja, amiga, hermana.. y volveré a ser médica mañana.  He encontrado mi sitio, creo, y no me lo esperaba.



miércoles, 19 de febrero de 2025

19/02/2025: Lo que callo y oculto en la consulta

Mi paciente con depresión no sabe que la engaño.  

No sabe que la escucho con la pena a flor de piel, no sabe que la miro más allá de la consulta y veo esa vida que relata con dolor.  No sabe que la cito cuando nadie más está en el consultorio, cuando el tiempo es absolutamente suyo.   

Si supiera que cojo todo el aire que puedo antes de que entre, como buscando el valor que me falta para recibirla con una sonrisa...  Si supiese que analizo sus andares, su aspecto y hasta el timbre de su voz, buscando en vano signos de mejoría.  Me desespera saber que fue una persona feliz en el pasado.  Ni el último antidepresivo, ni los ansiolíticos, ni por supuesto yo misma, hemos sabido darle una respuesta, y acude a hurtadillas a ver a otros profesionales que, igual que yo, siguen intentando ayudarla.

Un día me pidió perdón por "vomitar sus penas" conmigo.  Para poder mentirle descaradamente a la cara, le cogí la mano, la miré a los ojos y le dije: "tranquila, he escuchado tantas cosas que soy casi de piedra".  Le mentí, le dije que no se preocupase por mi, que conmigo puede hablar de lo que quiera y que puede venir a llorar un rato si lo necesita; como si yo fuese inmune al sufrimiento que destila. 

Yo también quiero creérmelo, quiero ser de piedra, pero no lo soy. Cada vez que viene me deja dolorido el pecho, cada vez que se va cierro con fuerza los ojos tratando de contener las lágrimas.  Si me viera apretar los puños con fuerza debajo de la mesa mientras ella llora en silencio... Si supiese que al escucharla decir que todo le da igual me desgarro por dentro mirando a sus hijos... No se imagina el impacto que causa en mis oídos cuando dice "ruina" "culpa" "desgracia" "muerte". Ella no puede pensar en nadie, pero yo hoy no paro de pensar en ella.  La empatía es una losa que en la compasión se apoya, pero ¡ojalá ser "de piedra" un rato! Ojalá...



martes, 4 de febrero de 2025

04/02/2025: Mi examen MIR, el examen MIR, elegIR.

Hace unos días tuvo lugar el examen de acceso a la formación sanitaria especializada.  Son exámenes centralizados que realizan cada año los graduados en ciencias de la salud al finalizar su carrera universitaria.  Los preparan concienzudamente durante muchos meses con el objetivo de obtener una plaza de interno residente (IR) en la especialidad que más les atraiga y en el centro del sistema nacional de salud que deseen.  Así, cada grupo de graduados se presenta a un examen que no está preparado para demostrar conocimiento ni mucho menos habilidad, si no para asignarle un número de orden entre todos los aspirantes de su categoría.  Los biólogos, bioquímicos y biotecnólogos se examinan del BIR, los químicos del QIR, los físicos del RFIR, los psicólogos del PIR, los farmacéuticos del FIR, los enfermeros del EIR y los médicos del MIR.

Yo soy médica, y hace ahora 6 años que superé mi examen MIR para elegir mi plaza en Medicina Familiar y Comunitaria.  Digo superé no tanto por el resultado (ya no recuerdo exactamente cuánto acerté ni mi número de orden), sino más bien por el proceso previo.  Supuso 18 meses de estudio y preparación específica previa al día de mi examen, sacrificar mucho, dormir poco.  Recuerdo temblar aquel día, rezar pidiendo un poco de justicia para todos antes de empezar a leer las preguntas, terminarlo cuatro horas después y salir a toda prisa para buscar entre el gentío a mis padres y a mi hermano y decirles "¡ya está, por fin!".  Recuerdo que me daba igual cómo me había salido, el examen no tuvo capacidad para reflejar el tremendo esfuerzo que hice, no estaba satisfecha, pero me sentí libre.

Hace unos días, ya con mi especialidad y en la comodidad de mi centro de salud, me senté frente al examen MIR de este año.  Sin ánimo de torturarme, ni de demostrarme a mi misma ni a nadie absolutamente nada.  Repito el examen cada año intentando ponerme en la piel de los estudiantes que se presentan, tratando de reconectar con sus sensaciones y la experiencia de enfrentarte a un examen de más de 200 preguntas tipo test que hace dudar de todo.  Sólo lo hago por si un día tengo el privilegio de trabajar con estudiantes que preparan este examen, o con residentes que han pasado por él y llegan hasta mí.

Este año el examen MIR fue más complicado que los anteriores en mi opinión y la de muchos otros.  No pretendo analizarlo, yo nunca pensé que estos exámenes fueran la estrategia adecuada para ordenar la vocación y la ilusión de tantos estudiantes.  ¿Está más capacitado para elegir su especialidad acertadamente un estudiante que es capaz de estar concentrado durante 4 horas y media para resolver correctamente 210 preguntas test muy alejadas de la medicina generalista, con 4 opciones de respuesta y sólo una correcta, que otro estudiante que, aunque incapaz de acertar poco más de la mitad sueña con ser un excelente (inserte la especialidad médica/quirúrgica que usted quiera) y muestra aptitud práctica para ello?  Duda razonable al menos.

Pero lo que me trae de nuevo hasta mi diario no es el examen, es la preocupación por lo que ocurre tras la prueba, tras la elección.  Después de todo este periplo por el que yo también transité, difícilmente entiendo que se produzcan tantas renuncias de plazas MIR. Y no hablo sólo de opositores que no cogen plaza el día de la elección cediendo su turno al siguiente, (aunque el porcentaje de estas renuncias se incrementa cada año, superando el 18% el año pasado, y eso asusta).  Hablo de las renuncias que ocurren después.  Me refiero a los opositores que, tras elegir una especialidad y una plaza, no se incorporan dejándola vacante, y a aquellos que abandonan tras la toma de posesión durante el primer año de residencia. Los datos de renuncias tras la adjudicación de plazas que facilita el ministerio hablan de que la mayoría se producen en los primeros 2 meses, y en cuanto a especialidades, medicina de familia por supuesto encabeza el ranking, pero es que es la especialidad mayoritaria con amplia diferencia sobre las demás, por tanto y sin aventurarme a buscar significación estadística, digo subjetivamente que en cuanto a renuncias "habrá de todo".  Lo que sí es objetivo y me obliga a la reflexión, es que en torno a 200 médicos internos residentes renuncian (no sin haberle dado una oportunidad) a la plaza que tanto esfuerzo les ha costado conseguir, y la cifra es estable desde hace 7 convocatorias al menos.

¿Qué es lo que tanto defrauda a un estudiante que ha dedicado muchos meses a preparar intensivamente el MIR, que tanto ha sacrificado por su profesión?  ¿Qué conduce a renunciar a una plaza que tantísimo esfuerzo les ha costado conseguir? ¿Qué ocurre después de renunciar? Las opciones son: emigrar a otro país donde seguir formándose o trabajando, adentrarse sin apenas experiencia en la medicina privada (residencias de ancianos, mutuas, clínicas privadas...), bajar al pozo de los contratos sin especialidad en atención primaria (todos hacemos como que no vemos bien el fondo y seguimos sacando agua de allí), o armarse de valor para repetir el examen y elegir de nuevo.

¿Dónde reside el problema de un sistema que decepciona a tantísimos y, a priori, tan altamente preparados opositores? No tengo la respuesta; pero no hace tanto tiempo que pasé por ese aro y creo que hay algo importante que debo decir. 

Las expectativas de los opositores son altas, altísimas, porque así es como la universidad, y después las academias de preparación al MIR, deben trabajar.  Sin embargo, la medicina que enseñan está orientada a la resolución de un test ("miricina"), la forma de presentar las especialidades es a través de una asignatura, un temario y un manual, la presencia de prácticas de calidad durante el grado es minoritaria, el formato de la universidad es hipersectorizada y fragmentada, incapaz de orientarse al generalismo médico, examinando tan solo sobre conocimiento teórico especializado y apenas sobre habilidades específicas y generalistas (escucha activa y comunicación, empatía y compasión, trabajo en equipo, integración de conocimientos y razonamiento clínico, gestión de la incertidumbre...).  La expectativa suele ser: bordar el MIR y elegir con la cabeza alguna de las especialidades que nos han fascinado sobre el papel, y eso es muy exigente con uno mismo en el presente y con la medicina a futuro.  

La realidad es que desconocemos buena parte de las especialidades in vivo, disponemos de un ensayo in vitro que nos entregan por fascículos.  Nos preguntamos cual es la especialidad hecha para nosotros cuando la pregunta puede ser formulada de otra forma: ¿para qué especialidades estoy hecha yo? Estoy segura de que no es una pregunta de respuesta única, estoy segura de que un mismo médico puede ser brillante, y aún más importante, puede ser feliz, en diferentes especialidades.  Pero para dar respuesta a esta pregunta, el esfuerzo es importante, las expectativas propias y respecto a la residencia deben situarse correctamente y eso sólo puede hacerse con autoconocimiento e información, muchísima información.

Me voy a atrever a recomendar a los opositores lo que a mí me hubiera gustado que alguien me recomendase en el postMIR.  Quizá sea buena idea, después de un tiempo de obligada desconexión, aprovechar los meses previos a la elección de plaza para recolectar información de primera mano y resetear las expectativas si fuera necesario.

En ese momento no se pierde nada por interesarse por las especialidades que habían quedado en un segundo plano, igual que los centros docentes que por estar algo más alejados no eran tan atractivos.  Es muy importante preguntar a las personas indicadas, y ante la duda, preguntar más o a más gente.  Preguntad a los residentes mayores que ya conocen bien la situación, pero como pueden estar cansados preguntad también a los residentes pequeños y buscad lo que les ilusiona tanto, preguntadles a todos si volverían a elegir su especialidad en ese mismo lugar.  Preguntad a los tutores, preguntad a los responsables docentes, preguntad a otros profesionales sanitarios que en cada servicio o centro compartan el tiempo de formación con los residentes.  Si se produce la oportunidad de compartir un rato asistencial con un colega, en el escenario donde trabaja, probablemente sea buena idea quedarse y ver qué sensaciones llegan.

Las preguntas habituales no cambian, y son importantes, y entiendo que deben hacerse en cada unidad docente que se visita.  Cuántos cursos, cuántos meses de rotación externa, cuántos residentes somos (quieres preguntar si hay buen ambiente pero sólo puedes intuirlo), cuánto sueldo (suele ser poco, no asustarse), cuántas guardias al mes (suelen ser muchas, asustarse), cuánto dormimos y cuánto libramos (preguntas eso para no decir ¿habéis abolido la esclavitud?)... Y en el caso de medicina de familia suele añadirse: cuánta cirugía menor, cuánta ecografía, cuánta comunitaria, cuántos meses en el centro de salud...

Hoy sé que lo más importante no es el cuánto, sino el cómo.  Hoy sé que haría una ruta por los centros de salud y pondría en el punto de mira a los tutores, preguntaría: cómo os mantenéis actualizados, cómo se organiza la consulta y el equipo, si tengo mi espacio, qué es lo que te ha llevado a ser MFyC y a ser tutor/a, si puedo quedarme una mañana a tu lado.  Sé que iría a la urgencia del hospital a preguntar: cómo son las guardias, cómo voy a aprender, quién estará conmigo... Quizá me quedase una tarde...  Sé que iría a la unidad docente y buscaría información sobre qué actividades promueven, cómo son los cursos, en qué momento, cómo puedo investigar, qué respaldo tendré si tengo un problema.

En definitiva, creo que preguntar mucho es una salvaguarda frente a las renuncias, porque aquello que tiene mayor capacidad para desilusionar es lo que no se conocía bien. Creo además que hay que dejarse sorprender por los lugares y las especialidades que despiertan algo de curiosidad realista en nosotros, aunque no sean las más populares o prestigiosas. Por último, conviene no olvidar que ser un médico o un cirujano feliz depende en buena medida de uno mismo, y puede ocurrir en diferentes escenarios, incluso insospechados.

Querido diario, yo hice muchísimas preguntas, tuve la suerte de acertar de pleno en mi elección (que no era mi primera opción durante la carrera) y que mi residencia superase con creces mis expectativas.  Pero sé que es complicado, sé que lo ponen complicado, sé que equivocarse o decepcionarse entra dentro de lo posible.  La única forma que se me ocurre de minimizar el error o el desencanto es disponer de la máxima cantidad de información fiable (interrogándose a uno mismo y preguntando a todo quisqui), y con esto, hacer la mejor gestión posible de las expectativas.  Creo que la residencia, ya sea en el centro de salud más humilde o en el quirófano del hospital más puntero, trata de desaprender la medicina heroica que resiste sobre el papel para empezar a aprender a ser médicos o cirujanos imperfectos pero reales y felices.  Elegir es un ejercicio de razón y humildad, elegIR la especialidad es mucho más difícil que el examen MIR, y este año, ya es decir.

miércoles, 20 de noviembre de 2024

21/11/2024: Los médicos de hoy en día… ¿a qué estamos dispuestos?

Hace algunas semanas escuché una entrevista radiofónica en la que un experimentado médico de familia se aventuraba a afirmar que “los médicos de hoy en día no son como los de antes”. Esta frase que, a priori, parece una obviedad si quiere decir que las profesiones cambian adaptándose a los tiempos y a los contextos, se llenó de connotaciones negativas a lo largo de la entrevista, con un colofón en el que se afirmaba que los jóvenes médicos de familia no estamos tan dispuestos a trabajar como aquellos médicos que iniciaron su carrera profesional hace más de 30 años. No sólo es el testimonio de este compañero, también escucho sentencias similares en otros muchos lugares y por boca de otras muchas personas. Me refiero a afirmaciones como “no quieren coger el coche para ir a trabajar”, “no les gusta el medio rural”, “no quieren hacer guardias”, “no quieren coger contratos de atención continuada”. Creo que se alimentan de titulares como: “quedan desiertas 150 plazas de atención primaria”, “movilizaciones por la falta de médicos”, “situación crítica por vacantes de médicos” … Saben a lo que me refiero, ¿verdad? Porque, quien más quien menos, ha leído alguna noticia sobre la situación actual de la atención primaria, y puede que vaya intuyendo que existe un problema real. No es difícil darse cuenta de que estos titulares y soflamas manejan la información de una forma superficial y endeble hasta darle una forma alarmista a un problema que se anunciaba hace ya más de 10 años.  Un problema con el que convivimos, resignados o enfurecidos, según la posición y el carácter de cada cual.

Yo confieso que tengo ratos de resignación, pero la entrevista me enfureció sobremanera. Precisamente porque me identifico como médica de familia joven, comprometida con la profesión y con los pacientes, aunque mi compromiso organizativo (es decir, con la empresa) esté por los suelos. Oigo muchas quejas, muchas críticas, muchos malos augurios para los médicos como yo, pero apenas escucho propuestas de mejora.

Me hubiera encantado sentarme en la mesa de esa entrevista, participar del debate, hablar de tú a tú con ese médico que parece que ha perdido la esperanza e intentar comprenderlo.  ¿Sólo yo opino que faltan médicos jóvenes participando del debate? Hoy voy a escribir, hoy le voy a escribir, tan sólo mi punto de vista, tan sólo aquello que desearía que supiera todo el que se queja, critica o presagia nuestros desastres. Sencillamente voy a exponer aquellas cosas que estoy dispuesta a hacer para mejorar el panorama actual de nuestra atención primaria, para que mi compañero vea que no está tan sólo como le parece.

Estoy dispuesta a desplazarme para acudir a mi puesto de trabajo, de hecho, lo hago diariamente hasta un pueblecito a 35 km de mi casa. Estoy dispuesta a seguir utilizando mi propio vehículo personal en mi trabajo, incluso para realizar la asistencia urgente a pacientes, y a soportar los gastos de gasolina y mantenimiento de este sin que sea reconocido ni retribuido, como hacen cientos de compañeros en silencio.

Estoy dispuesta a trabajar en el medio rural, como de hecho trabajo, a sabiendas de que no disponemos de los mismos recursos y de la distancia que me separa de muchos servicios que son fundamentales para la salud de mis pacientes. Estoy trabajando sin dermatoscopio, sin ecógrafo, sin bisturí eléctrico, y lo que es de verdad grave, sin electrocardiograma en mi consultorio (el más cercano está a 10 km). Estoy dispuesta a seguir ejerciendo en el medio rural, donde las poblaciones no suelen superar los 1000 pacientes por médico, sólo allí encuentro el último reducto donde ejercer mi profesión con cierta serenidad sin sobrecargas de agenda, dando a cada cual el tiempo que necesita, siendo accesible y sin lista de espera. 

Estoy dispuesta a asumir la formación de profesionales residentes con una remuneración mínima, sin tiempo designado a la actividad docente (como de hecho muchos compañeros están haciendo). No podemos seguir formando a la mayoría de nuestros médicos en el medio urbano y esperar que al terminar su especialidad decidan mudarse al medio rural que desconocen, porque allí es donde más necesidad tenemos. Si no se valora lo que no se conoce, ¿Qué salida laboral esperan que valoren nuestros residentes?

Estoy dispuesta a compaginar mi trabajo en la consulta con las guardias (jornadas atención continuada de 17 horas), como de hecho hago, sabiendo que puede surgir una emergencia en medio de la noche y que tendremos que salir con el coche del centro de salud y puedo terminar incluso subida en una ambulancia. Pero necesito saber que puedo descansar al día siguiente (librar la guardia) y no estoy dispuesta a soportar turnos de atención continuada que pueden llegar a superar las 48 y hasta 72 horas encerrada en el centro de salud. No puede pagar el paciente un despiste que tuve por agotamiento.

Estoy dispuesta a trabajar algunos fines de semana y festivos, pero no estoy dispuesta a aceptar contratos exclusivamente de atención continuada. Me he formado en medicina familiar y comunitaria y mi profesión consiste en la atención longitudinal a los pacientes, no en trabajar cubriendo los huecos, cada día en una consulta y encadenando guardias los fines de semana y todos los festivos del año. Es imperativo cuidar a los profesionales que se encuentran trabajando de esta forma, no se merecen ser profesionales de segunda cuando están solucionando un problema estructural al que hay que encontrar otra solución.  Creo que debo asumir, junto con todos mis compañeros, la cobertura de una atención continuada que no puede ser responsabilidad de tan solo unos pocos médicos, ni de la urgencia hospitalaria.

Estoy dispuesta a trabajar con contratos temporales cuando esa es la necesidad existente. Pero perdonen que exponga mis dudas. No consigo entender por qué en mi comunidad se convoca un examen de oposición con más de 200 vacantes ofertadas y se decide adjudicar solamente 25 de ellas, para seguir abandonando al resto a la temporalidad.  Estoy dispuesta a aprobar también la siguiente oposición, claro que sí, es la única vía que me llevará a la longitudinalidad que ansío, pero no estoy dispuesta a escuchar sandeces sobre contratos que se dejan desiertos.

Estoy dispuesta a seguir acudiendo a sus llamamientos centralizados para cubrir las vacantes de otros médicos de familia, a sabiendas de que los hacen con la mínima anticipación (sacan la convocatoria oficial con menos de 24 horas de antelación), sin baremación previa de los méritos de los profesionales (se valoran tan solo una vez al año, cuando conviene), e incluso teniendo que estar en el paro o con contratos de días sueltos hasta que los convoquen. No estoy dispuesta a seguir encubriendo que las “movilizaciones” del personal sanitario se hacen siempre de esta manera, tarde y mal.

Estoy dispuesta a todo esto, y probablemente mucho más, si todos mis compañeros trabajan conmigo en igualdad de condiciones, minimizando las tremendas diferencias entre los profesionales rurales y urbanos, equiparando los derechos del personal fijo y el eventual o temporal. 

Esta es mi declaración de intenciones, la mía. Cada cual tiene la suya propia y deberían escuchar la de muchos de mis jóvenes compañeros para encontrar solución a esta “falta” de médicos. Para sorpresa de nadie, las condiciones de nuestro trabajo entre otros factores hacen que muchos compañeros jóvenes médicos de familia estén eligiendo la medicina privada, el trabajo en urgencias extrahospitalarias u hospitalarias, muchos repitan el examen MIR para hacer otra especialidad o emigren a otros países donde el trato es algo mejor. Los médicos que les faltan son los que dejan escapar; no lo digo yo, lo dice por ejemplo Juan Simó aquí: el super-bulo de la falta de médicos. 

Así que, sí, los médicos jóvenes de hoy en día hemos cambiado, como cabía esperar. No somos ni mejores ni peores, somos protagonistas de un escenario muy distinto.  Venimos de un proceso selectivo muy exigente para entrar en la universidad que culmina con una elección de la especialidad tremendamente sesgada. Cuando por fin nos convertimos en médicos de familia, hay tantos lugares en los que podemos trabajar que nos vemos en la tesitura de elegir, y hacerlo bien.  Tras el salto al mundo laboral nos encontramos, casi antes de empezar, con el desprestigio y las carencias de nuestra atención primaria que hacen sencillo instalarse en la cultura de la queja y no iniciar movilizaciones activas (que echo en falta).  Ojalá las herramientas (sindicatos, sociedades científicas, movimientos…), que tienen capacidad para organizar el relevo de la generación que abrió camino con la nuestra, lo hagan. Porque hacen falta cambios y obligatoriamente pasarán por nosotros.  Nuestra disposición, no será en absoluto incondicional, entonces me queda la duda… ¿vosotros, hasta dónde estáis dispuestos a llegar?

sábado, 16 de noviembre de 2024

16/11/2024: ¿Te apuntas conmigo? A propósito de mi caso

El viaje en tren después de un congreso es para mí un momento perfecto para la reflexión. Vengo del 44° congreso de la Sociedad Española de Medicina de Familia celebrado en Barcelona.

Si empiezo por el principio hace casi un año que empieza el proyecto que hoy no sé si se termina o por fin se inaugura.  Fue entonces cuando un mensaje de un buen amigo proponía una nueva aventura juntos: coordinar un monografico sobre laboratorio clínico en atención primaria (tema interesantísimo a mi parecer), en una revista de tirada nacional.  A priori el vértigo me inmovilizó, me abrumaba la responsabilidad y la carga de trabajo previsibles, y tuve miedo de no dar la talla y de verme obligada a sacrificar tiempo y esfuerzos sin éxito.  Pero como no me falta valor o inconsciencia (aún hoy no lo tengo claro), dije que sí, porque me cuesta mucho decir que no (y más a Carlos), y porque sabía que un proyecto tan interesante tenía la capacidad de volver a introducirme en el hábito del estudio, la lectura crítica, el trabajo en equipo y el disfrute de la medicina más allá de la consulta. 

Y así fue, acepté la propuesta de Carlos (se veía venir), confiando en que su compañía siguiera trayéndome golpes de suerte, como hace siempre.

Siguieron 11 meses de trabajo, estimulante y gratificante, no exento de tropiezos superados de la mano de mi socio; un trabajo que ha llegado a término de una forma espectacular.

Esta experiencia me ha permitido conocer a personas excepcionales, aprender no solo contenidos interesantísimos y de alto valor para mi profesión, sino también metodología de trabajo y de comunicación, estilos de redacción, normas de publicación...  Me ha acercado a autores impresionantes, que han hecho fácil un trabajo verdaderamente dificil.  He trabajado de noche, de día, en la consulta, en las guardias, sola, acompañada y hasta con una bebé colgando.  He leído innumerables artículos, borradores, notas, libros... He redactado miles de mensajes y correos que bien podrían haber hecho desesperar a mí compañero de fatigas, que ha sido tremendamente paciente y comprensivo como sólo puede serlo alguien que te aprecia de verdad.

Y cuando el trabajo de coordinación, redacción y revisión se terminó, culminamos con la presentación del monográfico en un congreso nacional que hace 6 años me recibió como médica residente, hace 3 me vió exponer este Diario ante una comunidad cientifica de profesionales que respeto, hoy me permite ser ponente en compañia de médicos a los que admiro, e incluso disfrutar de las ponencias de auténticas eminencias que al bajar de la tribuna se hacen uno de tantos.  Los congresos tienen el poder de reunir al personaje más pequeño junto al grande en una misma mesa.  Este congreso tiene el valor de hacerlo sin que medie financiación de la industria farmacéutica, libre de humos que intoxican.  El congreso Semfyc es punto de reunión de médicos de familia de toda España, es una inyección de entusiasmo para los que llegamos cansados y agobiados, una reafirmación del inmenso valor de la medicina de familia para los que tenemos la suerte de venir con optimismo.

Este congreso en Barcelona ha sido una experiencia inolvidable y, seguramente, no sólo para mí.  Mi participación en el monográfico de una revista como AMF (Actualización en Medicina de Familia) también la recordaré siempre con cariño.

Visto en perspectiva, ha merecido la pena decirle  que sí a Carlos y decirme que sí a mí.  Espero recordar en adelante que cuando un compañero propone un proyecto interesante, un curso, un congreso, una sesión, una lectura o cualquier aventura compartida, tendré que decirle que SÍ

25/09/2026: No puedo dormir

No puedo dormir. En el silencio sigo escuchando una voz eléctrica que repite sin parar:  “Comprime, comprime, comprime, comprime”. ¿Cuándo s...